La Argentina de los últimos sesenta
años se ha caracterizado por marchas y contramarchas. En muchos
casos, hemos perdido identidad como nación al no haber
encontrado un modelo de desarrollo que nos incluya a todos.
La Argentina del Bicentenario debe
encontrarnos unidos, y es responsabilidad de los líderes
políticos generar los ámbitos de discusión para poder encontrar
puntos de acuerdo. Es a través de la generación de consenso en
políticas de estado que vamos a construir el país del futuro.
El consenso es la base de mi
propuesta porque fue así como logré transformar radicalmente la
provincia de Chubut: integrando a los más necesitados,
con un estado presente que pone al hombre y la familia en el
centro de todas sus políticas públicas e incentivando
fuertemente la inversión privada, motor de la economía y la
producción.
Esto no se logra generando
divisiones, sino alentando las coincidencias y beneficios de un
proyecto en común. Porque cuando tenemos grandes desafíos,
necesitamos de grandes hombres. Y esta grandeza es la que
impulsamos a través del diálogo intersectorial, que permite
poner sobre la mesa las necesidades de todos -trabajadores,
empresarios, estado- para construir un futuro que nos una.
A su vez, tenemos que pensar en la
Argentina moderna y emprendedora que siempre soñamos. Y nuestro
modelo de desarrollo tiene que sustentarse en dos pilares
fundamentales: educación y salud de calidad, universales y
gratuitas. La educación y la salud han sido históricamente
un diferencial de nuestra sociedad frente al resto de América
Latina. Debemos recuperar la excelencia de nuestro sistema
educativo y sanitario con un presupuesto que priorice las
partidas para estas áreas, porque una integración real es
imposible sin educación y sin salud.
Siempre hemos dicho que la Argentina
es un país rico, sin embargo esta riqueza nunca se distribuyó en
forma equitativa. No tendremos un país grande, desarrollado,
moderno e integrado en el mundo si no generamos políticas de
estado vinculadas a la producción industrial, agropecuaria, de
las energías renovables, el agua potable y los hidrocarburos.
Estos serán la base de nuestro impulso económico a nivel
mundial, y a su vez el sustento de nuestro desarrollo
social.
Es en estos campos donde tenemos que
avanzar integrándonos fuertemente con nuestros socios del
Mercosur. Debemos compartir proyectos que generen trabajo e
inversión en nuestros países, y para eso debemos tener una
actitud franca, sincera y abierta hacia con ellos para mejorar
entre todos los indicadores sociales que tanta vergüenza nos
dan como latinoamericanos.
Una Argentina
integrada es posible
Mario Das Neves
Gobernador de la Provincia del Chubut